Vistas de página en total

martes, 1 de marzo de 2011

LA PROGRAMACIÓN TELEVISIVA ACTUAL ¿potencia la diferencia de clases?

Callejeros, Mujeres Ricas, ¿Quién vive ahí?, Hermano Mayor, Hijos de Papá, Las Joyas de la Corona… estos son los programas que se emiten a diario en las cadenas de televisión más visitadas de nuestro país. Marginación social frente al lujo extremo, ¿sirven estos realities para concienciar a la población o, contrariamente, para aumentar la diferencia de clases?

       En los últimos años, la emisión de programas de este tipo ha aumentado considerablemente. Es por ello que, desde aquí, nos planteamos cuál es la repercusión que estos realities ejercen sobre la sociedad actual, principalmente, sobre los adolescentes.
        Por un lado, programas tales como Callejeros nos muestran la cara más cruel de algunos barrios de España. Suelen aparecer las zonas más marginales, donde vive gente de diferentes etnias. El espectador puede observar cómo es la vida diaria de estas personas. Frecuentemente, las imágenes que suelen repetirse son las pésimas condiciones de vida, el elevado consumo de drogas y el robo o el tráfico de drogas como recurso para conseguir dinero y salir adelante. Tal vez sea cierto que algunas de las personas pertenecientes a determinada etnia lleven a cabo ese comportamiento, pero estoy completamente segura de que parte de ellas no lo harán. (Obviamente, esto no les haría conseguir audiencia). Es por ello que considero que este tipo de programas deberían ser más realistas, con la finalidad de mostrar la realidad tal cual es y no la realidad que más les conviene. La emisión de imágenes con estas características potencia la diferencia de clases, provocando un aumento de la marginación social en nuestro país.
         Por otro lado, programas como ¿Quién Vive Ahí? o Mujeres Ricas muestran la cara más brillante de las personalidades exitosas de nuestro país. Ofrecen un seguimiento de la vida diaria de estas personas, donde se puede observar con todo lujo de detalle la forma en que viven. En estos programas ocurre todo lo contrario que en el anterior, sólo aparecen aquellas cosas positivas, la maravillosa vida de las personas ricas… En mi opinión, estos realities provocan malestar en la sociedad que no puede alcanzar tal nivel de vida.
       Respecto a los programas como Hijos de Papá o Las Joyas de la Corona… ¿cómo van a reaccionar los adolescentes de nuestro país al ver que esos jóvenes, por llevar a cabo un comportamiento tal, tienen lo que quieren, salen en televisión, e incluso llegan a hacerse famosos?
Esa es la cuestión… debemos plantearnos si de verdad estos realities sirven para concienciarnos o si provocan un efecto rebote que hace que aumente la diferencia de clases en nuestro país.

Cosas de "pijos"

Por si no es suficiente la bajada de nivel que está sufriendo con la crisis la clase media en nuestra sociedad, cada vez podemos ver (y nos suelen gustar) más series de televisión o programas en los que los personajes que aparecen NO tienen vidas precisamente a nuestro alcance... 
Algunos ejemplos muy claros son la serie estadounidense "Gossip Girl", en la cual la historia gira en torno a unos jóvenes privilegiados de la alta sociedad del barrio Upper East Side (Manhattan). La moda se convierte en un personaje más para la serie, ya que los jóvenes se muestran como expertos de esta industria. Debido a la categoría y riqueza de los personajes, éstos siempre van vestidos de forma moderna y exclusiva. El diseñador de vestuario de la serie es Eric Daman, el cual trabajó anteriormente como asistente de vestuario de la serie "Sexo en Nueva York", otra saga a la cual también nos podríamos remitir.




Otra serie de niños pijos es la titulada "The O.C", también estadounidense, basada en la vida y convivencia de las adineradas familias del sur de California, en Newport Beach, condado de Orange. La trama sigue la vida de cuatro adolescentes, además de abordar otros temas de manera secundaria. En ésta todos son ricos y guapos, sin más rodeos.

Por otro lado, acabamos de ver el lanzamiento del nuevo programa de Cuatro, "Hijos de Papá" el programa pretende poner los pies sobre la tierra a unos cuentos jóvenes que nunca han tenido que intentar ganarse algo con su propio esfuerzo. En el programa deben cambiar su filosofía de vida y para ello se les ha apartado de sus lujos habituales. Los participantes en el primer capítulo explicaron como son sus vidas y lo que hacen diariamente, el que no se gasta 20.000 € de compras en un rato, tiene un Porche en la puerta de su casa sin aún haber aprobado el carnet de conducir y otra chica asegura que si trabajar es lo que tiene que hacer la gente normal, mejor que se suiciden.


Uno de los grandes desastres de la sociedad española contemporánea es precisamente este desprecio hacia el esfuerzo. Nuestros padres y abuelos conseguían todo a base de esfuerzo y dedicación, hemos pasado a estas otras generaciones en las que quién más quién menos, cree en la convicción de que tener un Apple es uno de los derechos humanos fundamentales.

“El defecto de la igualdad es que la queremos sólo con los de arriba” – Henri Becque

Según la declaración de los Derechos Humanos, el artículo 1 dice “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Esta premisa deja de cumplirse en el momento que una madre da luz a su niño. No todos los seres humanos nacemos en las mismas condiciones tanto económicas, raciales, sexuales, o bien religiosas; es por eso que el entorno que nos rodea condiciona directamente a la igualdad ante el resto de la sociedad.
La falta de igualdad entre unas personas y otras nos lleva directamente a la diferenciación entre clases, y obviamente a la marginación. Estos principios empezamos a desarrollarlos todos los individuos desde el momento en que tenemos uso de razón. Por ejemplo, un padre siempre se posiciona en un estrado superior ante su hijo para imponer cierta autoridad y conseguir la obediencia de su condescendiente. De esta forma, el niño se da cuenta, subconscientemente, que no están en posiciones de igualdad. Así que cuando va al colegio emplea las mismas tácticas que su padre ha tenido con él para conseguir un beneficio, consiguiendo de esta manera que sus compañeros se le unan y le obedezcan. En el momento que uno de ellos deja de “seguir al rebaño” nace la marginación dado que es una única persona ante un gran grupo. Concretamente se denomina automarginación puesto que él toma la decisión de separarse de los compañeros.

No obstante, existen otros tipos de marginación generada por la diferencia de clases, religiosas, raciales, y discapacidades físicas; y éstas también se dan en colegios. En muchas ocasiones son entre los mismos alumnos, siendo el individuo atacado constantemente por insultos, burlas, e incluso agresiones físicas. Sin embargo, no toda la culpa debemos acarreársela a los niños, sino también a los adultos, puesto que los colegios concertados y privados restringen drásticamente la entrada de nuevos alumnos a los que consideran “desiguales” con normas absurdas como por ejemplo que tienen preferencia a matricularse aquellos alumnos que vivan más cerca del colegio. Obviamente, estos colegios (que en algunas ocasiones han sido levantados con dinero público) están ubicados en zonas ricas, donde claramente no viven personas con rentas bajas.

De esta manera no estamos educando a la sociedad en igualdad.

lunes, 28 de febrero de 2011

¡BIENVENIDOS!

Oído Cocina da la bienvenida a todos los lectores con este nuevo blog de la agencia. Tratareros el tema de las clases sociales, el poder y la marginación en todas sus manifestaciones.

En nuestra sociedad estos problemas se presentan de manera habitual, en este espacio ejemplificaremos con publicaciones algunos de los casos más relevantes.


Un cariñoso saludo de bienvenida de las autoras
Ana Rojo, Laia Martínez y Patricia Otero.